En el fondo de los mares. Mi tercer disco

Yo soy de las que cree que todo es posible, que sólo es cuestión de tiempo. Supongo que por eso me dedico a hacer canciones. Ahórrate las flores me había dado alas y tenía, a mi juicio, un puñado de buenas canciones. Había escuchado mucho a Patty Griffin, Ray Lamontagne, Jolie Holland, Van Morrison, Emilou Harris, Quique González, Norah Jones… Quería que el disco sonará a banda americana, a country y folk americano y quería a Carlos Raya.

Les enseñé los temas a amigos en común y coincidían en que lo tenía que hacer Carlos. No nos conocíamos personalmente pero algunos amigos como Quique González le hablaron de mí. Le llamé y quedamos en Callao, Madrid. Hay cosas que nunca olvidas. Pensé que sería más fácil, la verdad. Como digo, me creía capaz de conseguirlo todo.

Raya me escuchó atentamente y al terminar el café me dijo: No puedo hacerlo. Hace años que no paro. ¿Sabes cuánto hace que no voy al cine? Necesito descansar, lo siento.

Supuse que me había dedicado un café por todos los amigos que teníamos en común. ¿Y ya está?, pensaba yo. Entonces le dije: Bueno, pero me gustaría enviarte algunas canciones sólo para saber tu opinión, si son buenas. Respondió que por supuesto y ahí me dije: Quizás no lo consiga yo, pero sí mis canciones.

Y un 18 de agosto empiezo con el bombardeo. Lo sé porque para contar todo esto he revisado los mails. Empiezo con Mi amor, Lazos, Como para pensar en ti y Nadie se queda. Y me contesta que los temas son preciosos.Y yo sigo, aunque no conteste. Sólo saber que Raya los escucha me hace sentir orgullosa. No importa si produce mi disco. Uno de los mejores productores del país está dedicando tiempo a mis canciones y yo ya estoy aprendiendo. Seguí escribiendo y enviando en septiembre, octubre y noviembre, y él me iba dando su opinión. En diciembre, mientras volvía de tomar algo con un amigo, suena el móvil. Pensé: Bueno, aquí empieza o se acaba todo; pero dijo, textualmente: Vicky, quiero hacerlo. La verdad es que me apetece hacerlo.